Comenzamos por desarrollar la necesidad, hacerla consciente, la necesidad social, del otro y de nosotros mismos, aquello que sentimos que es necesario cambiar o mejorar.
En segundo término, nos centramos en la responsabilidad, en centrarnos en la calidad de nuestro trabajo, en hacerlo lo mejor posible, con la máxima responsabilidad, para ello nos marcamos objetivos y comprobamos lo que hacemos y su efectividad y coherencia.
En tercer término, la espiral se abre hacia la cooperación -una vez consolidado el individuo y percibiendo la existencia del "otro"-, damos un paso paradigmático con la incorporación en el grupo, como espacio democrático y comprometido entre varias personas hacia un horizonte o finalidad.
En cuarto término, aunque ya desde el principio, sabemos que aprendemos haciendo, que sólo haciendo se aprende realmente, que sólo de la experiencia es posible marcarse posteriormente nuevas metas y aprendizajes.
Por último, haciendo y analizando, llegamos a proyectos para innovar, proyectos que no son sólo para nosotros sólos, sino para los demás, por lo que hacer proyectos contiene "hacerlos viables" para otros, ser adecuados a sus necesidades; y difundirlos para el otro también, de tal forma que lo que nosotros hacemos, sirva de aprendizaje y punto de partida, experiencia, para otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario